La apuesta de iPronics por la fotónica y los centros de datos de IA
El sector tecnológico global avanza de forma acelerada hacia una nueva generación de infraestructuras concebidas específicamente para el desarrollo y la ejecución de cargas de trabajo de inteligencia artificial. En este escenario, la compañía española iPronics, fundada por los expertos José Capmany, Daniel Pérez-López e Iñaki Berenguer, ha acaparado la atención del mercado tras cerrar una ronda de financiación de serie B que cuenta con la participación estratégica del gigante norteamericano Nvidia. Según ha destacado José Capmany en declaraciones recientes, la transición hacia los denominados centros de datos de inteligencia artificial o AI data centers representa un salto tecnológico ineludible que solo podrá materializarse mediante el despliegue masivo de chips ópticos iPronics.
Las previsiones de la industria y los estudios sectoriales apuntan a una penetración muy acusada de la tecnología óptica a partir de mediados de 2027, con un incremento notable a lo largo de 2028 y una curva de crecimiento exponencial proyectada hasta la próxima década. Este horizonte temporal responde a la necesidad imperativa de reemplazar los componentes tradicionales no ópticos en las infraestructuras existentes, además de equipar por completo los nuevos complejos desde su fase inicial de diseño. La irrupción de actores clave en la cadena de valor que ya adaptan sus desarrollos a la interconexión óptica ratifica el acierto estratégico de la firma valenciana.
Fabricación a escala industrial y previsión de crecimiento
Para hacer frente a esta demanda creciente, la compañía se encuentra inmersa en la preparación de su cadena de suministro de cara a una producción que exigirá varios miles de unidades. El respaldo de Nvidia aporta un espaldarazo comercial e industrial fundamental, al tratarse del principal fabricante mundial de unidades de procesamiento gráfico, los componentes sobre los cuales la firma busca integrar su tecnología fotónica. No obstante, los fundadores reconocen los límites productivos actuales en el territorio nacional y en el conjunto de Europa, donde no existen fundiciones con la capacidad necesaria para acometer una fabricación masiva de estas características.
Ante esta limitación estructural, los planes de producción contemplan la colaboración con fundiciones internacionales de gran escala como TSMC o GlobalFoundries. Curiosamente, los responsables técnicos aclaran que el desarrollo fotónico no requiere la utilización de los nodos ultramicroscópicos habituales en la telefonía móvil —como los procesos por debajo de los 5 nanómetros que acaparan las plantas más avanzadas en Europa—, sino que se apoya en nodos comerciales más estandarizados y eficientes para este tipo de arquitecturas. Paralelamente, este despliegue operativo impulsará la creación de empleo de alta cualificación, con previsiones internas que apuntan a superar los doscientos trabajadores a lo largo de 2027.
Estrategia de producto y próximos pasos corporativos
En el plano comercial, la compañía ha reorientado su hoja de ruta para concentrar todos sus esfuerzos en el mercado de alta demanda: los centros de datos. La empresa ha optado por descontinuar sus líneas de propósito general anteriores, como el dispositivo Smartlight, para volcar su know-how en el desarrollo del chip ONE. Este componente cuenta con una arquitectura optimizada específicamente para resolver los cuellos de botella en las redes de interconexión interna —conocidas como scale up—, permitiendo agrupar cientos de miles de unidades de procesamiento gráfico para que operen de forma coordinada y con una latencia y un coste energético mínimos.
Además de la solidez técnica del hardware, la estrategia corporativa contempla una potente capa de software y control que aporta un valor diferencial al producto final. Aunque los detalles comerciales sobre si esta plataforma mantendrá un modelo abierto o cerrado se definirán en función de las demandas del mercado, la dirección ya contempla la apertura de una nueva ronda de financiación de serie C para consolidar su expansión global y sostener los elevados costes asociados a cada iteración de diseño y fabricación.
