Aprobación del DORA III y subida del 0,33% anual
El Consejo de Ministros ha aprobado el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), que establece las condiciones económicas y operativas de la red de Aena para el quinquenio comprendido entre 2027 y 2031. El marco estratégico contempla una subida tasas aereas DORA III del 0,33% de media cada año, lo que se traduce en un incremento acumulado del 1,65% al término del periodo. Según explicó el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, este ajuste tarifario representa un incremento muy contenido que equivale a unos tres céntimos de euro por pasajero anualmente, permitiendo que las terminales españolas mantengan su competitividad en el mercado europeo.
La decisión ministerial se fundamenta en las previsiones macroeconómicas y de tráfico de pasajeros elaboradas por el Gobierno, que estiman un crecimiento anual medio del 1,8% en el flujo de viajeros hasta 2031. Con este volumen, la red nacional pasará de atender los 321 millones de pasajeros previstos para el cierre de 2025 hasta alcanzar los 363 millones al finalizar la vigencia del nuevo plan regulatorio. El Ministerio de Transportes adoptó esta senda tras valorar los informes técnicos, decantándose finalmente por la propuesta formulada por el Ministerio de Economía al considerarla la fórmula más equilibrada entre los intereses del gestor y los costes asumidos por las compañías.
Adicionalmente, el Ejecutivo ha recordado que el sector de la aviación y los aeropuertos representan aproximadamente el 6% del Producto Interior Bruto (PIB) de España, dando empleo directo e indirecto a unas 600.000 personas. Asimismo, las autoridades subrayan que España se mantiene como un referente europeo al haber superado con creces los niveles de tráfico aéreo previos a la crisis sanitaria global, registrando incrementos superiores al 20% en comparación con las cifras de 2019, mientras que otros socios comunitarios todavía consolidan su recuperación total.
Una decisión que no contenta a Aena ni a las aerolíneas
El punto de equilibrio adoptado por el Ejecutivo para la subida tasas aereas DORA III se sitúa en un punto intermedio que ha dejado insatisfechas a las principales partes implicadas. Por su parte, Aena defendía inicialmente un incremento medio anual del 3,82% —equivalente a 43 céntimos por viajero— para hacer frente al importante esfuerzo inversor previsto en las infraestructuras de la red. En el extremo opuesto, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) había recomendado una reducción tarifaria del 0,59% anual durante el quinquenio, argumentando que la evolución favorable del tráfico permitía abaratar los costes a los usuarios.
Por su parte, las aerolíneas agrupadas en la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) abogaban por una rebaja del 4,9% y han valorado de forma tibia la contención del alza. Aunque el presidente de ALA, Javier Gándara, reconoció que la senda aprobada es moderada, advirtió sobre el riesgo de que el gestor aeroportuario vuelva a registrar un exceso de retorno regulado en detrimento de las compañías y los pasajeros. Desde el sector de bajo coste, aerolíneas como Ryanair expresaron su satisfacción por haber frenado las pretensiones más elevadas de Aena, aunque lamentaron que no se haya aprovechado la ocasión para recortar tarifas y ganar competitividad frente a otros hubs del continente europeo.
Desde el punto de vista del mercado bursátil, la reacción inicial de los inversores tras el anuncio oficial se tradujo en un comportamiento positivo de los títulos de Aena en la bolsa española, reflejando la certidumbre que aporta la aprobación definitiva del marco regulatorio quinquenal frente a las incertidumbres de negociación previas entre los distintos operadores del sector aeronáutico.
Inversión récord de 13.000 millones y reparto territorial
Para respaldar el crecimiento operativo y adaptar los aeropuertos a las futuras demandas de tráfico, el DORA III aeropuertos movilizará un volumen global de 12.888 millones de euros hasta 2031. De esta cuantía total, 9.991 millones de euros corresponden a inversión regulada que se recuperará a través de las tarifas, mientras que el resto se financiará mediante los ingresos comerciales que genera la propia compañía. El plan contempla dotaciones específicas para la conservación y el mantenimiento de las instalaciones, así como para la modernización de los edificios terminales y los campos de vuelo.
El despliegue inversor tendrá un impacto directo en los principales enclaves de la red estatal. El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas acaparará una partida global de 4.477 millones de euros, seguido por el complejo de Barcelona-El Prat, que concentrará 1.765 millones dentro de los 1.962 millones previstos para el conjunto de Cataluña. En Canarias se destinarán 1.807 millones de euros distribuidos entre las islas, mientras que en la Comunitat Valenciana el esfuerzo inversor superará los 1.270 millones, destacando los 868 millones asignados a Alicante-Elche y 400 millones para Valencia. Baleares superará los 1.000 millones de euros en actuaciones en Palma, Ibiza y Menorca, y Málaga-Costa del Sol contará con más de 830 millones para potenciar su capacidad operativa.

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