La Audiencia Nacional envía a juicio al empresario que financió a Alvise por una macroestafa de más de 185 millones

El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama concluye la instrucción del caso Madeira e inicia los trámites para llevar a juicio al empresario Álvaro Romillo.

Mazo de juez sobre documentos judiciales en un tribunal
Imagen de referencia original sin edición IA. Fuente: El Español.

Fin de la instrucción judicial y remisión a la Sala de lo Penal

La Audiencia Nacional ha dado carpetazo definitivo a la fase de investigación del conocido judicialmente como caso Madeira. El magistrado José Luis Calama, titular del Juzgado Central de Instrucción número 4, ha dictado un auto formal por el que declara concluso el sumario que afecta de forma directa al empresario que financió a Alvise Pérez con 100.000 euros en efectivo durante la campaña de las elecciones europeas. Esta resolución dictada en el órgano judicial marca un hito procesal de máxima relevancia en el procedimiento, abriendo de este modo el camino reglamentario para que los encausados se sienten próximamente en el banquillo de los acusados ante la Sección Primera de la Sala de lo Penal de este mismo tribunal.

La causa judicial, que comenzó a investigarse formalmente tras la admisión a trámite de una denuncia interpuesta por la Asociación Nacional para la Defensa del Consumo Español de Servicios, examina con detalle todo el entramado financiero y societario del conglomerado Madeira Invest Club (MIC). La resolución dictada por el magistrado otorga un plazo improrrogable de diez días a las distintas partes personadas para su emplazamiento procesal formal antes de que el tribunal de enjuiciamiento competente determine la apertura oficial de las sesiones del juicio oral.

Delitos imputados y posibles penas de prisión

El horizonte penal al que se enfrentan el principal investigado y el resto de los procesados es de una extrema gravedad. Según detalla con precisión el auto judicial emitido por el magistrado, los hechos instruidos durante este periodo podrían ser constitutivos de un delito continuado de estafa cualificada por su notoria gravedad y por causar un grave perjuicio patrimonial a una generalidad de personas, encuadrándose en la tipificación jurídica conocida como delito masa. A este cargo principal se suma de forma concurrente la acusación por un presunto delito de organización criminal, además de mantenerse sólidos indicios relativos a delitos de blanqueo de capitales y falsedad en documentos mercantiles.

El juez titular advierte expresamente en sus fundamentos jurídicos de que la extrema gravedad de los tipos penales aplicados contempla penas privativas de libertad que podrían superar con creces los 25 años de cárcel si se acumulan materialmente las condenas correspondientes a la estafa hiperagravada y a la pertenencia a una organización criminal. Junto al principal investigado, Álvaro Romillo, figuran otros nueve procesados en la causa principal, entre los que se encuentran allegados y familiares directos como su pareja y su padre. Paralelamente, la macrocausa ha motivado la apertura de piezas separadas para profundizar en presuntos delitos fiscales cometidos supuestamente entre los ejercicios 2022 y 2024, así como el bloqueo cautelar de fondos millonarios en el extranjero, incluyendo cuentas bancarias localizadas en Singapur.

Dimensión económica de la macroestafa y afectados

La magnitud objetiva del fraude investigado sitúa este procedimiento judicial entre las mayores estafas de carácter financiero analizadas en los tribunales españoles en los últimos años. Las cifras manejadas de forma oficial por los investigadores policiales y las acusaciones particulares cifran el perjuicio económico provisional por encima de los 185 millones de euros, afectando de manera directa a más de 3.000 inversores particulares repartidos por todo el territorio nacional. El auto de procesamiento inicial dictado en su día ya impuso una fianza solidaria conjunta que superaba holgadamente los 247 millones de euros para responder ante los perjudicados.

La red empresarial operó mediante complejas estructuras societarias que captaban fondos masivamente prometiendo elevadas y constantes rentabilidades a través de criptomonedas y otros activos financieros alternativos, desatendiendo de forma sistemática las advertencias públicas emitidas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en mayo y junio de 2023. En aquel momento, el organismo supervisor recordó públicamente que estas entidades carecían de la autorización preceptiva para realizar actividades reservadas legalmente a las instituciones de inversión colectiva. El procedimiento judicial continúa ahora su tramitación ordinaria a la espera de que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional fije el calendario definitivo para la celebración de la vista oral.

Vínculos territoriales y ramificaciones de las sociedades

El entramado societario impulsado por el principal investigado no se limitó al ámbito digital o a la captación telemática de inversores, sino que extendió sus tentáculos a diversos sectores económicos tradicionales, como la hostelería y la restauración, generando una intensa actividad en diferentes puntos geográficos del país, incluida la provincia de Granada. A través de varias sociedades mercantiles y grupos de inversión vinculados a la red, la trama gestionó locales de hostelería y establecimientos turísticos que posteriormente sufrieron cierres y procesos de reestructuración, afectando laboralmente a decenas de empleados del sector.

La complejidad técnica y la ramificación de estas sociedades obligaron a los tribunales a transformar las diligencias previas iniciales en un sumario ordinario, un cauce procesal estrictamente reservado para aquellos delitos graves en los que se contemplan penas severas. Los despachos de abogados que ejercen la acusación particular en representación de centenares de afectados destacan la extraordinaria complejidad de un procedimiento que abarca múltiples piezas separadas de investigación, incluyendo aquella destinada a esclarecer el destino final de los capitales defraudados y las posibles responsabilidades civiles solidarias de todos los implicados en la trama societaria.

Fuentes consultadas

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